Morton Feldman: aniversario de un compositor que transformó el silencio en música

Morton Feldman: aniversario de un compositor que transformó el silencio en música
2026-01-12 - Curiosidades, Educación, Músicos y compositores

100 aniversario se su nacimiento

Cada aniversario del nacimiento o la muerte de Morton Feldman (1926–1987) es una oportunidad para volver a escuchar una de las voces más singulares de la música del siglo XX. Compositor estadounidense, miembro destacado de la llamada Escuela de Nueva York, Feldman creó un lenguaje sonoro radicalmente personal, donde el tiempo parece diluirse y el silencio adquiere un protagonismo casi físico.

Nacido en Nueva York el 12 de enero de 1926, Feldman estudió piano y composición con Wallingford Riegger y Stefan Wolpe. Aunque respetaba a sus maestros, pronto comenzó a distanciarse de las corrientes dominantes de su época, buscando una música que no respondiera ni al academicismo ni a los sistemas rígidos que marcaban buena parte de la vanguardia europea.

Un encuentro decisivo en su vida fue el que tuvo en 1950 con John Cage, durante un concierto de música de Anton Webern. De esa amistad surgió una profunda transformación estética: Feldman empezó a experimentar con nuevas formas de notación musical y con estructuras abiertas, en las que el intérprete tenía un papel activo en la realización de la obra. Sus primeras “partituras gráficas” indicaban registros y timbres más que notas exactas, rompiendo con la idea tradicional de control absoluto del compositor.

Al mismo tiempo, Feldman se integró en el vibrante mundo artístico neoyorquino, relacionándose con pintores y escritores como Jackson Pollock, Mark Rothko, Philip Guston o Samuel Beckett. El expresionismo abstracto marcó profundamente su manera de concebir la música. Para él, una composición debía funcionar como un gran lienzo: un espacio sonoro donde los acontecimientos no se dirigen hacia un clímax, sino que simplemente existen, suspendidos en el tiempo.

A partir de los años sesenta regresó progresivamente a la notación tradicional, pero mantuvo intacta su estética: sonidos suaves, duraciones prolongadas, repeticiones sutiles y una atención extrema al color instrumental. Obras como Rothko Chapel (1971), Neither (1977, con texto de Beckett) o Triadic Memories para piano muestran esa búsqueda de una escucha íntima y concentrada.

En su última etapa llevó esta idea aún más lejos, componiendo piezas de duración monumental. El String Quartet II (1983), por ejemplo, supera las cinco horas de música continua. Feldman explicaba que le interesaban especialmente los sonidos de baja intensidad, los quiet sounds, capaces de modificar la percepción del tiempo en quien escucha.
Morton Feldman falleció el 3 de septiembre de 1987 en Buffalo, poco después de casarse con la compositora Barbara Monk. Tenía solo 61 años, pero dejó un catálogo inmenso y profundamente influyente.
Hoy, en esta efeméride, su música sigue siendo un territorio único: una invitación a escuchar sin prisa, a aceptar la fragilidad del sonido y a descubrir que, incluso en la quietud, puede existir una intensidad extraordinaria.
www.hazen.es

Comparte este artículo en:

¿Y tú qué opinas?

Posible error